sábado, 31 de octubre de 2009

Nunca fué... para Jose



… ingresé y ahí estaba. Tan perfecto, tan dulce, tan lindo. Se acerco, lo ignoré, se acerco más, y ya era tarde, se había robado mi corazón.

…nunca entendí bien a los cubanos, ni mucho menos a los que vivían en Estados Unidos, una dicotomía ideológica diría una amiga cercana, pero la verdad y siendo sincera – y objetiva- , jamás me importo. Que fuera cubano y yo Chilena nada significaba.

En una de aquellas tardes soleadas, tardes que tanto amaba EL, paseábamos por el parque, mientras el me contaba todo lo su vida y lo de la NO VIDA, la verdad, nunca lo oí, era tan perfecto que nada me importa, era todo lo que buscaba, era maravilloso observarlo, acariciarlo, sentirlo…pero algo sucedía, la incertidumbre me invadía, porque en realidad nunca supe lo que sentía por el, pero de algo si tenia certeza, EL me amaba, como nunca a amo nadie, como jamás imagino amar a una mujer, yo por mi lado, sentía que no lo amaba y ¡que confusión la mía!, ¿siendo tan perfecto no?. Todo de el, lo que sentía, lo que tocaba, lo que acariciaba, todo era perfecto…Un día, en casa, recostados, acariciándonos, besándonos como nunca, sentí que jamás podría igualársele, mi éxtasis fue tanto que daría la vida por el, entendí lo que nunca había dimensionado… que era el amor. Palabra tan subjetiva para el común de las personas, palabra tan discutida a lo largo de los años, desde Platón hasta la actualidad…

Nunca entendí como funcionaba la dinámica de amar, pero lo sentía y eso me bastaba.

El 20 de octubre, desde mi ventana esperaba su llegada, como un día normal, un día como los demás 382 días que habíamos pasado juntos, bajando de su auto, con algún regalo, una sonrisa, una miraba hacia mi balcón, ¡pero no! aquel día se hizo eterno, nunca llegó.

La tristeza me invadía, como nunca, sentía que me desvanecía, que era una pesadilla, incluso que había muerto- ¿muerto? Si, muerto- los días pasaron y nunca llego… miro a mi lado y ahí estaba mamá, como siempre, como todos los días, leyéndome la historia de su vida… la del cubano y la chilena, ¿yo?, yo inmóvil imaginando aquella historia, que nunca fue… y nunca será.

No hay comentarios:

Publicar un comentario